La Miopía Espiritual
La miopía espiritual que aqueja a la Iglesia de este siglo solo se puede enfrentar con humildad, arrepentimiento y el colirio del Espíritu Santo. Más que oír, es el Obedecer la palabra de Dios!! Reflexionemos sobre la parábola del buen Samaritano y su profunda enseñanza haciendo un paralelo con el pecado y nuestros días.