Gurabo, PR 12/1/13
Aporte del Hno. Jesús Germán, de Gurabo, PR
Este tema fue presentado en los estudios bíblicos del mes de noviembre 2013,

 

Lectura Bíblica

  • Flp 3:12  No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús.
  • Flp 3:13  Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante,
  • Flp 3:14  prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.

¿En verdad pueden todos los seres humanos perdonar?

Lamentablemente la respuesta es NO. Es  muy conocida la frase: “Yo no soy Dios para perdonar...” expresión que cuando se usa, sale del alma. Las personas alegan imperfección o incapacidad para realizar este acto milagroso. Y ciertamente su alegato es correcto, solo que su razón no lo es. La verdadera razón por la que no pueden perdonar no es porque no son Dios, sino porque no son hijos de Dios.

Muchas veces, movidos por conveniencia o por presión de grupo, estos ‘perdonan’. Pero su perdón no es verdadero. Siempre es temporal o condicional y realmente nunca olvidan. Cuando nos hieren, nos importan demasiado las cosas y particularmente lo que nos hicieron para perdonarlo tan fácilmente. La cicatriz es muy profunda y no puede ser curada con palabras. Pedir perdón o perdonar, no es cuestión de palabras, sino que es un acto milagroso.

El Espíritu Santo enseña a través del apóstol Pablo, que no es necesario ser perfecto para perdonar, olvidar y seguir adelante. Este milagro solo es posible cuando tenemos la mirada puesta en Cristo Jesús. Es imposible que podamos verdaderamente perdonar sin la ayuda y la dirección del Espíritu Santo.

Solo cuando estamos en Cristo Jesús ocurre el verdadero milagro del perdón. Solo cuando conocemos y seguimos a Cristo Jesús como a nuestra meta suprema y más importante que todo en nuestra vida, es cuando estimamos todo lo demás de poco valor en comparación con el gran tesoro que es Cristo Jesús. Solo así ocurre el milagro, el Espíritu Santo nos ayuda a verdaderamente perdonar.

Nuestra realidad y la necesidad de perdonar

¿Es necesario el perdón en nuestros días? Todos gritarían que sí!! Aunque ya sabemos que no todos pueden perdonar, veamos cuál es la necesidad de perdonar hoy en nuestra sociedad. Observemos la siguiente imagen y como generalmente sucede expresemos lo primero que nos viene a la mente:

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Rosa full Lo más probable es que muchos expresen: “una rosa!” o “una bella rosa!” otros más detallistas dirían “una hermosa rosa roja”.

Solo unos pocos notarían que es “una hermosa rosa roja con espinas“.

Veamos un poco mas detalladamente:

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Espina

A partir de ahora,  algunos lo único que verán son las espinas y se olvidaran de que también es una hermosa rosa roja . Este ejercicio es parte de nuestra percepción humana. Creemos que todo es bellos y hermoso hasta que encontramos las espinas y luego creemos que todo es espinas y que no hay nada que apreciar ni salvar.

Los seres humanos somos como esta “hermosa rosa roja con espinas“. La gran mayoría nos ven con una simple vista. Observando lo superficial, nuestra apariencia, posesiones, títulos, etc. y cuando nos abrazan y se dan cuenta de que también tenemos espinas. Nos sueltan y lo único que ven en nosotros son espinas. Dicen que no se pueden acercar más a nosotros porque cada vez que lo intentan salen lastimados. Y casi siempre nosotros argumentamos lo mismo de ellos.

Una vez que comprendemos cómo somos, “una hermosa rosa roja con espinas“, tenemos la obligación de pedir perdón a todos los que hemos herido. Pero lo más importante es reconocer la necesidad de permitir que el jardinero trabaje con nosotros y nuestras vidas y nos pode las espinas. El podar las espinas, no es un trabajo de una sola vez en la vida. Ya que estas vuelven a nacer.

Podar rosaDe la misma manera, si nosotros no permanecemos en el taller del Jardinero para que nos mantenga siempre podados, nos vuelven a nacer las espinas y por ende volvemos a lastimar a nuestros seres queridos. Aquí es donde muchos incrédulos dicen “ahhh ja y disque cristianos…con espinas otra vez!!”

En realidad, muchos piensan que porque van a la iglesia, ya no les sale espinas. Se creen que ya son perfectos o auto suficientes, porque tienen muchos años en la iglesia o porque dicen que han conocido al Señor y han estado en su presencia. Que falsa ilusión!!

Aunque sus hijos, somos perfectos en Cristo Jesús, mientras estemos en este cuerpo mortal y corruptible, nuestra imperfección, aunque muchos la oculten durante muchos años, siempre sale a la luz. Siempre necesitamos ser podados por el Maestro. ¿Y tú, necesitas una podadita, verdad? (meditación)

Continuar leyendo El Perdón Según las Escrituras II